viernes, noviembre 13, 2009

Post alberdiano

Este post pedía a gritos una continuación y para eso me vino de maravillas la ayuda de Julián, que me pasó el link del libro "Alberdi, Sarmiento, el '90", de Milcíades Peña. Más allá de la posición ideológica y del pensamiento de Peña, hay ahí un material muy valioso para descubrir aspectos cuidadosamente ocultados de los dos mayores íconos del liberalismo vernáculo. Por ejemplo y en relación con el poema de don Ribas, van dos párrafos que muestran lo que pensaba JBA sobre la política hacia Sudamérica de "el águila hermana" (¿o sería "el águila, hermana"?):

"Entre la anexión colonial de Sudamérica a una nación de Europa, y la anexión no colonial a los Estados Unidos, ¿cuál es la diferencia? ¿Cuál es la preferible para Sudamérica? Ninguna. Es decir, ni monroísmo ni Santa Alianza (...). Así, la anexión colonial a Europa es la conservación de la raza y la especie, con la pérdida de la libertad. La anexión a Estados Unidos es la pérdida de la raza y del ser, con la adquisición de la libertad... para otros, bien entendido, no para los nuestros. Entre las dos anexiones, elija el diablo (...). Si estos tres ejemplos -Texas, Nuevo México, California- no bastan a convencer a los sudamericanos que el monroísmo es la conquista, su credulidad no tiene cura, y su desaparición como raza es su destino fatal (...). ¿Qué es entonces la doctrina de Monroe? La doctrina de un egoísmo, que se expresa por su mismo nombre casualmente: Mon-roer, es decir, mi comida, mi alimento, mi pitanza (...)." (Escritos Póstumos, Bs. As. 1895, t. VII, p. 122-23).

"En este concepto el Brasil es partidario de la doctrina de Monroe y aliado natural de los Estados Unidos, como acaba de llamarlo el presidente Johnson. Esto sería la Santa Alianza americana en concurrencia con la Santa Alianza europea, para la adquisición de los territorios acéfalos, desgobernados o ingobernables del Nuevo Mundo. Entre las dos alianzas santas preferimos la alianza non sancta de las turbulentas repúblicas." (Obras Completas, Bs. As., 1887, t. VI, p. 429).

Tomado de Milcíades Peña, obra citada, p. 46-47.


Desde ya (por suerte), la posición de Brasil es hoy día bien distinta a la de esa época. Aprovecho para recomendar este texto dedicado a nuestros vecinos por Fede Vázquez, columnista de lujo de Noticias del Sur.


P.S. 1: para otra mirada de la "izquierda nacional" sobre Alberdi, ver acá. Aunque la referencia de JBA a los territorios anexados por EE.UU. desmiente algunas afirmaciones de ese texto.

P.S. 2: amigo Anónimo Bostero, no se vaya a enojar...

martes, noviembre 10, 2009

Coincidencia


"Lo que tenemos ante nosotros no es la alborada del estío, sino una noche polar de una dureza y una oscuridad heladas, cualesquiera que sean los grupos que ahora triunfen."

Max Weber, en su conferencia La política como vocación, 1919.

Entre el 8 y 9 de noviembre de 1923 se produjo el "putsch de Munich" por el cual el partido nazi (NSDAP) comandado por Adolf Hitler, intentó tomar el poder en Alemania mediante un golpe de estado. Ante su fracaso y tras pasar algún tiempo en la cárcel (que aprovechó para escribir Mein Kampf) Hitler junto con sus seguidores decidió encarar el acceso al poder por vías electorales, lo que finalmente consiguió en 1933. Quizás pueda señalarse ese evento de 1923 como el inicio de la maduración del "huevo de la serpiente".

Durante los sesenta y seis años siguientes, Alemania fue protagonista, escenario y también víctima de algunas de las mayores tragedias del siglo XX. Y otro 9 de noviembre, hace hoy 20 años, cayó el Muro de Berlín. Un hecho sobre el que han corrido ríos de tinta, que seguramente se están repitiendo en el día de la fecha. Sólo por citar un par de cosas que vale la pena leer, recomiendo este post de Abel o esta crónica salida hoy en Página.

Esta coincidencia de fechas entre un hecho crucial en el proceso de ascenso del régimen nazi al poder y el hecho clave que marcó el derrumbe de los regímenes comunistas o de "socialismo realmente existente" en Europa, me hizo recordar el texto "Comunismo y Nazismo" de Alain de Benoist, que conocí gracias al amable comentarista Anónimo Bostero. Un texto sin duda muy agudo y provocador (para no decir "polémico") que se presta a múltiples debates, algo que no me interesa por el momento. Pero sí quiero rescatar este párrafo, que comparto en plenitud:

"(...) Con el fin del comunismo, el liberalismo ha perdido su mejor valedor. Hoy intenta capitalizar el recuerdo de los regímenes totalitarios, presentándose como el único sistema respetable, o incluso como el único posible, para seguir disfrutando de un espantapájaros cuando se le hacen ver sus propias taras. Sin embargo, si la caída del sistema soviético ha representado indudablemente una victoria del capitalismo, queda por demostrar que haya correspondido también a una victoria de la democracia. En el pasado se había utilizado al antifascismo para legitimar al comunismo, y al anticomunismo para legitimar al nazismo. Hoy es la crítica o la evocación del totalitarismo lo que se instrumentaliza para hacer aceptar el liberalismo o los estragos del mercado. No se puede aceptar esta forma de proceder —causa de desesperanza para numerosos individuos y pueblos que ya no perciben ninguna alternativa entre el liberalismo o el horror. De igual modo que los logros positivos de un régimen totalitario no pueden justificar sus crímenes, o que los crímenes de un régimen totalitario no pueden justificar los de otro, el recuerdo de los sistemas totalitarios no puede hacer aceptar la sociedad actual en lo que tiene de más destructivo y deshumanizante. No se tiene el derecho de aceptar una suerte injusta, so pretexto de que se podría sufrir otra peor. Los sistemas políticos tienen que ser juzgados por lo que son, no mediante la comparación con otros, cuyos defectos atenuarían los suyos.

Cualquier comparación deja de ser válida cuando se convierte en una excusa: cada patología social tiene que ser estudiada por separado."

Alain de Benoist, Comunismo y Nazismo - 25 Reflexiones sobre el Totalitarismo en el Siglo XX (1917-1989) (de la reflexión XXII).

viernes, noviembre 06, 2009

Para Arturo Armada

Luego de la gratísima sorpresa que me trajo el post anterior, me puse a investigar la existencia concreta del disco "Nuestra historia es una sola" de los Hermanos Abrodos, pero no encontré ningún indicio al respecto. Así que el "nativismo liberal" parece haber tenido una vida efímera.

Pero recordé que el Dr. Armando Ribas, destacado escritor y conferencista, tenía inquietudes poéticas y en su página encontré un maravilloso ejemplo de "lirismo liberal" (sin dudas, continuador del de Luis Ramicone):


A la Argentina

Clío, auxilio te pido, para hacerle comprender
a esta Argentina doliente, su historia,
por Alberdi soñada, y llevada a la realidad
por Urquiza, Sarmiento y Mitre.

Cuentan que el Cóndor un día, del Plata
emprendió su vuelo,
y en sus alas portentosas, a la Argentina llevara,
por las cumbres de la historia.

El tiempo parece sombrío.
Y aquel país orgulloso, de su historia y su futuro
donde, de Europa, llegaban inmigrantes por legión,
en busca de libertad, que en este suelo encontraban,
en un profundo sopor, parece hoy sumergido.

¿Qué pasó que aquella tierra, de libertades enhiestas,
se abandonara al azar, de brumosas enseñanzas
que aquella Europa aciaga, sus deletéreos ensayos,
casi un siglo padeciera?

¡Levántate y anda Argentina!
¡Súbete presto a las alas, de aquel Cóndor seductor!
¡Y junto al águila hermana, que en el norte se desplaza,
hagamos una vez más, de América lugar de ensueño,
de paz y de Libertad!

Armando P. Ribas


Ahora le ruego a mi distinguido visitante Arturo Armada que se dé otra vueltita por acá y sugiera qué música se le puede poner a esto. Me parece que no da para el género folklórico sino para algo más moderno; yo estoy dudando entre el rap, el hip hop y el tango electrónico.

martes, noviembre 03, 2009

Con 33 de mano

Hacía rato que tenía una deuda pendiente con Croqueta Digital, en parte por haberme incluido en su listado de blogs recomendados, pero sobre todo por poner a disposición de todo el mundo la revista Unidos y otros materiales muy valiosos.

Ahora los compañeros también han digitalizado y puesto en la web el Nº 1 de la revista Envido, por lo cual va mi renovado agradecimiento y mis felicitaciones. De un primer vistazo rescato la síntesis política de los primeros meses de 1970, escrita por Claudio Ramírez (seudónimo de Jorge Bernetti), con una profundidad y equilibrio que suelen extrañarse hoy día. Y también el análisis de José Pablo Feinmann sobre "el extraño nacionalismo de José Hernández", muy superior (para mi gusto) a la mayoría de sus escritos recientes.

Pero la perla de la revista no lleva firma y es una pieza con un humor y una ironía que dan gusto. Hay que recordar que en esa época estaba en auge Roberto Rimoldi Fraga con su repertorio folklórico de corte revisionista histórico, con el que por desgracia atentaba con frecuencia contra el oído y el buen gusto musical. Quizás como reacción a su prédica se produjo el evento al que se refiere la nota (las negritas son del autor):


Una historia y dos Abrodos

Una gacetilla del vespertino La Razón (del 27/2/70) nos informa que, en la Liga Argentina de Cultura Laica ha nacido el “nativismo liberal” (sic).

Dice así: “No por casualidad el folklorista liberal Manuel Abrodos se inquietó por presentar el libro de poemas de Luis Ramicone “Canto a los ideales de Mayo y Caseros”. En efecto, ante una nutrida concurrencia (…) Abrodos demostró tener ganas de decir cosas y pulsar la guitarra enfrentando con sus ideas y canciones a Roberto Rimoldi Fraga, el montonero (*). Delante de retratos de J.B. Alberdi, Mariano Moreno y Domingo F. Sarmiento y con la presencia de adherentes conocidos a las ideas liberales – Luis Pan, Alejandro Dussaut, Rogelio Ameri, Esteban Rondanina- el folklorista Abrodos ponderó la trayectoria literaria del señor Ramicone y afirmó que “nuestra historia es una sola” (como la madre, qué también).

"Destacó que la obra que se estaba presentando es un libro donde no aflora lo difícil. Muy por el contrario -afirmó- está nutrido de la difícil sencillez. Seguidamente leyó algunos versos que componen el poemario." (Es cierto, no aflora:) "Pero el pueblo, que cuida sus conquistas / reconoce a los nazis y fascistas / que fueron del tirano personeros / (del segundo, no del primero) / y exige lineamientos principistas / execrando a los revisionistas / siempre fiel al mandato de Caseros". "Culminados los aplausos por la lectura de este soneto", (que une lo agradable a lo útil, deleitando), "el señor Abrodos anunció que en el mes de abril daría a conocer un long-play titulado "Nuestra historia es una sola", desde donde se contribuye a exaltar el "credo liberal" de la nacionalidad." (con perdón de la palabra).

"Finalmente, y a pedido de la concurrencia, ("ya delirante de entusiasmo") Manuel y Pepe Abrodos, acompañados por Enrique Espinosa entonaron algunas canciones "en homenaje al libro que presentamos, al público que nos escucha y a todos los amantes (en el buen sentido) de la tradición auténtica de la Argentina libre".

Una sugerencia: nos agradaría que el autor de algunas de las letras del long play "Nuestra historia es una sola" sea el señor Ramicone que se nutre de la difícil sencillez sin dejar aflorar lo difícil. Y a riesgo de parecer imprudentes sugerimos los siguientes temas, que también pueden ser títulos:

Faz "A":
1. Nuestra historia es una sola (zamba) de los Hnos. Abrodos.
2. Ni el polvo de sus huesos (takirari) de Ramicone y Abrodos.
3. Reconozcamos a los nazis y fascistas (chacarera) de Ramicone y Abrodos.
4. Las vejaciones en el matadero (lamento triste), de Echeverría y Abrodos.
5. Ahí mando los voluntarios, devuélvame las maneas (cueca), de D.F. Sarmiento y otros.
6. Y al vino, toro. Canción al dios Pan.
7. En tres meses en la Asunción (huella) de B. Mitre; música de M. Abrodos.

Faz "B":
1. Exigimos lineamientos principistas (recitado) de Ramicone.
2. El sillón de Rivadavia (estilo sureño). Autor anónimo.
3. Tiempos felizmente superados (payada) de los autores de editoriales de La Nación y La Prensa.
4. Loa al conde Caxias. (milonga) de Hnos. Abrodos y E. Espinosa.
5. Creo en la libre navegación, que fomenta la civilización. (gato litoraleño), de las estrofas del Credo Liberal, varios autores.
6. Execración de la revisión. (vals criollo) de Ramicone y Abrodos.
7. A órdenes del tirano prófugo, oídos sordos. (chacarera trunca) de Gainza Paz y Abrodos.


(*) Se refiere a los montoneros del siglo XIX, no a la "orga" que todavía no había salido a la luz.

Se nota que aún no había surgido la irreverencia típica de la JP, que seguramente hubiera cantado "Nuestra historia es una sola, no rompan más las b..."


P.S.: la entrevista al director de Envido, Arturo Armada, es imprescindible para quien quiera seriamente saber algo sobre el "setentismo" y dejar de lado prejuicios y chácharas de variado pelaje.


P.S. extra: hoy 4 de noviembre recibí el siguiente comentario:

Estimado lobo,
gracias por la recomendación del reportaje sobre Envido y su historia y por la valoración de la notita sobre los Hnos. Abrodos, de la cual también fui autor.

Arturo Armada


Bueno... esto más que un Envido ya es una Contraflor al Resto!!!

lunes, noviembre 02, 2009

Galopa la Negra

Con bastante demora (como ya es habitual en este blog), llega aquí un homenaje a Mercedes Sosa. Cuyo "delay" tiene la ventaja de que no será confundido con otros "homenajes" como la hipócritas tapas de Gente o de Noticias (según Página/12, en la página web donde se recibían mensajes durante las últimas horas de MS, alguien dejó la frase "Ojalá te mueras de una vez, zurda de m...". Por lo menos, ese alguien tuvo la virtud de la sinceridad).

Presencié uno de sus históricos recitales en el Gran Rex, en su regreso al país ya en el ocaso de la dictadura. Y la vi aparecer como invitada sorpresa en el retorno de Alfredo Zitarrosa (julio del '83, Estadio Obras) para cantar "El violín de Becho". En una noche que con ella se hizo más inolvidable, todavía. Nunca me interesaron demasiado sus avatares políticos ni tampoco indagar en la coherencia entre sus ideas y sus acciones, y preferí simplemente disfrutar de su arte y de su voz, por los que realmente hay que dar "gracias a la vida".

Acá hay un ejemplo de esas ocasiones en que Mercedes le hace poner a uno la piel de gallina (con furcio incluido). Una canción perteneciente a la obra teatral Fulgor y muerte de Joaquín Murieta, que Pablo Neruda escribió sobre un personaje de leyenda en la California de la fiebre del oro. De paso, también es un homenaje a los músicos que la acompañaron en esa noche del Luna Park: Nicolás "Colacho" Brizuela en guitarra, Osvaldo Avena en bajo, y el inolvidable Domingo Cura en percusión.





Galopa Murrieta

¿Dónde está el atrevido jinete
vengando a su pueblo y su gente?
¿Dónde está el solitario insurgente,
al que ayer lo ocultó su vestuario?
¿Dónde están sus caballos, sus rayos?
¿Dónde acechan sus ojos ardientes?

Galopa, galopa
Le dice la arena que tragó
la sangre de los desdichados
Galopa, galopa
Lo dice la luna que ahí va la venganza
en esa montura.

Va certero y seguro este rayo
Vengando en la noche a los suyos
Sin bandera, sin ley, ni destino,
sólo tiene un dolor asesino
Ay, nocturno, chileno, y distante
azotado por daño incesante.


Pablo Neruda

miércoles, octubre 28, 2009

Papel negro


Pocas horas antes de la votación de la Ley de medios audiovisuales en el Senado, el diario de la Sra. de Noble se acordó de que era uno de los propietarios de Papel Prensa. El mismo día, Joaquín Morales Solá dio su versión angelical del cambio de manos de la empresa ocurrido durante la dictadura:

"...Uno de los argumentos actuales contra Papel Prensa es que fue comprada por tres diarios (La Nación, Clarín y La Razón) durante la dictadura. Pero, ¿no hubiera sido peor que los militares controlaran hasta el abastecimiento de papel a los medios gráficos? ¿La producción nacional de papel para diarios no fue, acaso, una conquista para la independencia del periodismo, que dejó de depender exclusivamente de las importaciones de papel y de los consiguientes arrebatos de los gobiernos de turno?"

De dicha "conquista para la independencia del periodismo" podrían hablar bastante don Julio Ramos (si viviera), o Héctor Ricardo García. Y de paso, qué raro resulta leer a JMS defendiendo la producción nacional y argumentando contra la importación, ¿no?

Otra es la versión que surge del aporte del colega Aldo Ulises Jarma y de los testimonios que brindó Osvaldo Papaleo en distintos medios como El Argentino (nota levantada por Artemio en Ramble) y Café Las Palabras. Y también en el reportaje que le hizo Néstor Leone en el Nº 344 de Debate, que viene acompañado por una nota del mismo periodista y de la que vale la pena transcribir algunos párrafos.


Papel Prensa, pasado y presente
por Néstor Leone

Casi como una metáfora de la manera en que se consolidan ciertos poderes fácticos o se adquieren determinados derechos en nuestro país. Así puede leerse hoy la historia de Papel Prensa, la planta productora del insumo básico de los diarios, monopólica en su rubro. Atravesada por una faena engorrosa de venias políticas y favores económicos, algunos más impúdicos que otros, más una cuota importante de tragedia, la empresa puede considerarse un signo de estas últimas cuatro décadas. Con empresarios que saben de prebendas y hacen usufructo de ellas, y con un Estado más bien incompetente que, cual socio bobo, financia las ganancias de sus pares privados en perjuicio de otros actores y, en definitiva, del resto de la sociedad.

Papel Prensa es eso y, además, la empresa que nació a fines de los sesenta para sustituir importaciones y quedó convertida en un coto de exclusiva propiedad de un selecto grupo de empresarios que hizo y deshizo a su piacere. Es eso, y es la empresa que pasó de ser un intento de resolver el principal cuello de botella de los diarios, a una nueva modalidad de cerrojos y elemento de presión. Es eso, y es la empresa que creció para satisfacer una necesidad ligada a promover la libre circulación de ideas y pensamientos, y terminó convertida en piedra basal del poder concentrado de un grupo económico.(...)

Sin los Graiver de por medio, La Nación, Clarín y La Razón llegaron con cierta facilidad a hacerse de las acciones de la empresa. El pago se hizo con poco efectivo y mucho papel pintado, más una serie de préstamos preferenciales del Banco Nacional de Desarrollo (Banade), que les había facilitado la dictadura. Además, las empresas involucradas se aseguraron de que el Estado no realizara ningún estudio técnico para averiguar cómo financiarían el proyecto ni que se pidieran avales de patrimonios personales para acceder a esos créditos. Como puede verse, un empujoncito estatal para contraer los tan mentados derechos adquiridos sobre la planta. La foto histórica del brindis entre Ernestina Herrera de Noble, dueña de Clarín, con Jorge Rafael Videla, dueño de la vida y la muerte de los argentinos, el 27 de setiembre de 1978, durante la inauguración de la planta de San Pedro, parece el documento más contundente de este acuerdo.

Sin embargo, fue una conferencia de prensa, en la sede de Adepa (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas), la que sirvió para que los tres diarios informaran acerca de la compra del paquete mayoritario de Papel Prensa. La entidad, por supuesto, no sólo prestó su casa sino que también avaló con bríos la iniciativa, a la que consideraba “sin precedentes en la prensa nacional”. Además, se congratulaba “ante la posibilidad abierta para todos los diarios asociados, merced al esfuerzo de tres de ellos, comprometidos en la solidaridad profesional”. Y, por si fuese poco, equiparaba ese traspaso con los intereses de la República, como habitualmente gustaban hablar los militares y sus socios civiles, justo en momentos en los cuales la República estaba más ausente. Para curiosos e incrédulos, la declaración puede consultarse en los diarios de la época y en el libro de José Ignacio López El hombre de Clarín, una especie de biografía laudatoria y condescendiente con Héctor Magnetto, CEO del Grupo.

Por esa época, las Fuerzas Armadas no sólo ya habían intervenido La Opinión, el competidor que más lectores le había sacado en los últimos años a Clarín, sino que también había desaparecido una cantidad importante de periodistas entre los que se contaba Edgardo Sajón, que no pudo superar la tortura, o Jacobo Timerman, director del diario intervenido. Y no faltaría mucho para que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresara sus “graves reservas” sobre el proyecto de Papel Prensa, tanto por la forma en que la habían adquirido como por lo que ello implicaba. Ni tampoco para que la propia Adepa condenase públicamente el otorgamiento del premio Maria Moors Cabot, que homenajeaba a los periodistas presos y desaparecidos y que Timerman recibió en nombre de ellos.

Pero eso no fue todo. Como plus, el jefe de asesores del Ministerio de Economía e integrante del cenáculo golpista conocido como Club Azcuénaga, Luis García Martínez, permitió que el papel fuese uno de los pocos insumos exceptuados de la política de apertura irrestricta de entonces. Por lo tanto, no sólo la empresa se fortaleció rápidamente sino que, también, los competidores de los tres diarios propietarios de la empresa no pudieron aprovechar un recurso que les hubiese abaratado el papel. Ahí sí la protección a la industria nacional fue bandera política.(...)


Para terminar, algunos fragmentos reveladores de la entrevista de Leone a Papaleo:

- ¿Cómo se produce el traspaso de las acciones de Papel Prensa?

- Cuando llegó la intimidación de Martínez Segovia, la familia accedió a firmar un preconvenio. Nada era claro, tanto que La Prensa, que fue invitada a participar en este pool, no entró. Se podrá decir lo que se quiera de La Prensa, pero resultaron más consecuentes con su liberalismo que otros y fueron honorables en esto. No entraron en el negocio. Pero la presión sobre la familia crecía. El apuro de los diarios tenía que ver con el deseo de terminar con este asunto rápidamente. Y comenzaron los secuestros. Primero fue Juan Graiver, el papá de David, en marzo de 1977. Ahí la familia se dio cuenta de lo que se trataba. Y no era difícil saberlo. Por ese entonces, el general Ramón Camps usaba a la revista Somos, de la Editorial Atlántida, como su vocera, para dejar trascender las declaraciones bajo tortura. Es más, la editorial había dicho que yo le había presentado a Graiver a los Montoneros, y mi abogado tuvo la mala idea de enviarle un telegrama a la empresa para conminarlo a que se retractase. Al rato me vinieron a detener y, luego de tres días de tortura, me mostraron el telegrama original que le habíamos mandado a Atlántida.


- El vínculo era evidente.

- Claro. Yo sabía que mi hermana estaba viva por lo que salía en la revista. “Lidia Papaleo de Graiver reconoce…”, decía. Estas cosas entonces eran muy normales en el periodismo.
(...)

- Usted tuvo participación en la discusión de la nueva ley (de medios audiovisuales), con presencia en la audiencia. ¿Qué piensa de la victimización del Grupo Clarín?

- A Clarín le gusta victimizarse, pero son los menos autorizados. Ya en la época de Joaquín Morales Solá lo hacían. Les gustaba verse como víctimas de Massera, por ejemplo. Decían que eran hostigados, como si hubiesen sido parte de la resistencia a la dictadura.

- José Ignacio López, en su libro, dice que la operación se hace en contra de la voluntad de Massera, que quería Papel Prensa para su proyecto político.

- Es la versión oficial de Clarín. Pero es como si la banda del Gordo Valor se peleara por un botín. Imaginemos una pelea entre el Gordo Valor y la Garza Sosa, ¿qué entidad tiene? Por eso, lo importante de la discusión de esta ley. Por lo menos, se le vieron las caras. ¿Quién conocía, hasta ahora, a Jorge Rendo o José Aranda? ¿Quién les conocía la cara? Ni atendían el teléfono: había que ir de rodillas para hablar con ellos. Ahora fueron ellos los que llamaban desesperados para que la oposición intercediera por ellos. Héctor Magnetto fue el gran monje negro de la política argentina. Espero que todo eso se termine.


Una pequeña acotación: a José Aranda, los bloggerslo conocíamos.

viernes, octubre 23, 2009

Testimoniando

Recuerdo la impresión que me causaron, siendo un pibe, las imágenes y las noticias sobre la autoinmolación de monjes budistas en las calles de Saigón, en protesta contra el gobierno de Vietnam del Sur de esa época. El primero en cometer ese acto fue Thich Quang Duc.

Algo similar me ocurrió al enterarme del sacrificio del estudiante checo Jan Palach, quien se prendió fuego en la plaza de San Wenceslao en Praga, en repudio a la invasión soviética a su país.

Fueron dos ejemplos entre muchos otros, de individuos que se sintieron enfrentados con el Mal absoluto en la forma de un régimen político, y decidieron dar testimonio de ello con su propia vida.

Parece que por el contrario, en la Argentina de 2009 dar testimonio es sinónimo de incurrir en desmesuras verbales de todo tipo, con un alto grado de irresponsabilidad y también de (aparente) irracionalidad.

Por lo general no me atrae ocuparme de Carrió, quien según mi viejo amigo Manolo suele expresar las pulsiones inconscientes de nuestras clases medias. Además, últimamente venía pensando en otros hechos preocupantes, por ejemplo:
- La Unidad de Control del Espacio Público (UCEP) del Gobierno de la Ciudad, acumula 14 denuncias por ejercer violencia contra personas en situación de indigencia.
- El 12 de octubre en Tucumán, fue asesinado Javier Chocobar y atacados a balazos otros integrantes de la etnia diaguita, acusándose del hecho a un terrateniente y dos ex policias.

Ahora veo que afortunadamente, dirigentes como Carrió y el injustamente escrachado Gerardo Morales están denunciando esta ola de violencia. Con lo cual me quedo mucho más tranquilo.